Photo by Maja Danica Pečanić

Es fácil ser un foodie en el Adriático

¿Has escuchado alguna vez el dicho “el amor entra por el estómago”?  El mar Adriático es el destino perfecto si deseas ponerlo a prueba. Si estás buscando un destino gastronómico y náutico, un tour por Croacia es la elección perfecta. Carne, pescado, verduras o tal vez un dulce, el Adriático lo tiene todo. Prepárate para navegar en un mar de  sabores y aromas.

Comenzamos por Istria. Tierra gourmet. Tierra del bovino “boškarin”, de los espárragos y del jamón de Istria. Comienza navegando por la costa de la Istria Azul, desde Umag pasando por Poreč  hasta Rovinj, y disfruta de los platos tradicionales por el camino. Nuestra primera parada es Rovinj, aquí puedes encontrar un lugar perfecto bajo el sol desde donde contemplar la iglesia de Santa Eufemia.

Además, Rovinj te conquistará como conquistó a los inspectores de Michelin con el  guiso de verduras “manestra”, la sopa de Istria (vino, pan horneado, azúcar y aceite) y la frittata, una especie de tortilla local. No pierdas la oportunidad de mimar tu paladar con un poco de salsa de trufas servida con pljukanci, un plato de pasta casera, más fácil comer que de pronunciar.

¿Alguna recomendación para comer? ¡Pruébalo absolutamente todo!. Navega por las costas de Istria y disfruta de la belleza atemporal de las islas del Parque Nacional de Brijuni y de la antigua ciudad romana de Pula, hasta  el próximo destino gastronómico: Premantura. Los platos de pescado blanco y mariscos de alta calidad te harán sentir como pez en el agua.

Nuestro paseo por  la costa de Istria nos lleva al imperio de la cigala en Kvarner, mejor si se extraen  de las arenas azules de la Bahía de Kvarner. Disfruta de este plato mediterráneo muy elogiado en el pueblo de Mošćenička Draga, al pie de la montaña Učka.

Llegamos a mar abierto. Kvarner cuenta con una gran riqueza gastronómica en sus islas de Krk, Rab, Lošinj y Cres. Como entrante, la hermosa bahía Čikat de Mali Lošinj, donde puedes disfrutar de un mar de aguas cristalinas y de algunos productos mediterráneos de alta calidad.

Como plato  principal, ponte tus botas de montaña y asciende al pintoresco pueblo de Lubenice. El ascenso vale la pena por el cordero asado de Cres, que se cocina bajo una campana y entre las ascuas, y por las magníficas vistas de este pueblo situado en un acantilado a 378 metros sobre la playa de San Juan.

Y de  postre, nos vamos a la isla de Rab con su tradicional pastel local elaborado de almendras, azúcar, limón y licor de marrasquino, entenderás por qué los antiguos romanos llamaron a Rab la isla de la felicidad. El tour por  Kvarner finaliza  con una copa de vino blanco de Vrbnik, en la isla de Krk, conocido como “žlahtina“ y una buena ración de queso de oveja y jamón autóctono.

Hablando de quesos,  nuestro próximo destino es la isla de Pag. En el norte de Dalmacia se encuentra esta isla  de paisaje lunar, con un súper-queso que, debido a la alta concentración de zinc, tiene propiedades afrodisíacas.

Con los vientos de las montañas de Velebit en nuestras velas será mejor parar en Nin. La ciudad real más antigua de Croacia esconde un verdadero manjar culinario de carne curada conocida como “šokol“, aunque su elaboración se ha trasmitido  de forma oral, no es ningún secreto sus ingredientes: cerdo, vino, especias, nuez moscada y pimienta. El viaje continúa hacia Zadar, donde encontrarás una de las puestas de sol más hermosas del mundo y el rey de los licores: el Maraskino. Si visitas el Parque Nacional de Kornati, despertarás en ti el Robinson Crusoe que llevas dentro.

Tras navegar entre las 89 islas y arrecifes llegamos  a la isla de Žut, donde podrás disfrutar de platos  tradicionales como el pescado a la parrilla, de la langosta y el brudet, un famoso guiso de pescado.

Asegúrate de parar en Skradin, cerca del Parque Nacional de Krka, y probar el famoso risotto local tradicionalmente solo preparado por hombres. Incluso el famoso crítico gastronómico Anthony Bourdain quedó sin palabras después de probarlo.

Ahora nos vamos a Dalmacia Central. Disfruta de un plato tradicional de “pašticada“ en una de las innumerables terrazas de Split, luego dirígete a las islas. El corazón del mar Adriático esconde muchas aventuras gastronómicas y la primera la encontramos en la bahía de Lučice, en la isla de Brac, donde podrás disfrutar de una deliciosa ensalada de pulpo junto al mar. También puedes dirigirte a Gažul, un pequeño pueblo de pastores a los pies del monte Vidova Gora donde degustar un plato de cordero o cabrito conocido como “vitalac de Brač”.

En lugar de la isla de  Hvar, nos dirigimos a las islas Pakleni, o como las llaman los habitantes locales Hvarski škoji. Visita el exuberante bosque de pinos en la Bahía Vinogradišće, relájate con el sonido calmante de los grillos y prueba la especialidad del día, la popular “gregada” de Hvar, un cocido tradicional de pescado y marisco. De las islas Pakleni nos vamos a la bahía de Mala Travna en la isla de Vis, donde disfrutaremos del silencio del mar  y de la famosa sopa de pescado ahumado.

Casi hemos llegado a Dalmacia del Sur y a la isla de Korčula, el supuesto lugar donde nació Marco Polo. Aquí disfrutarás de unas tradicionales sardinas a la parrilla que jamás hayas probado. En Ston, supuestamente el lugar de nacimiento de la diosa del amor, Afrodita, encontrarás las ostras más deliciosas. Como postre,  un flan de Dubrovnik en una de las cafeterías con vistas a las  murallas de la ciudad.

 ¿Hambriento? ¡Haz un tour gastronómico por Croacia!