Photo by Maja Danica Pečanić

Comida de Navidad tan sabrosa que a Papá Noel se le olvidará dejar tus regalos

Croacia es un país donde se come bien durante todo el año, pero durante las Navidades se pone en marcha una magia culinaria que no deja a nadie indiferente. Mientras en el exterior nieva, sopla el viento o ruge la tormenta, el ambiente navideño reside en el bienestar, el cálido hogar, la familia y los amigos, siendo la mejor manera de relajarse y olvidar los problemas la que nos reúne alrededor de una mesa fantástica.

Nochebuena

La tradición dicta que en Nochebuena, el día antes de la Navidad, no se coma carne. Por eso el pescado asume todo el protagonismo, sobre todo el bacalao. Tanto si se prepara “al rojo” o “al blanco”, si se come con cuchara o se unta sobre una tostada, el bacalao se sirve de mil maneras diferentes desde Istria y Kvarner, pasando por Dalmacia, hasta Zagreb.

Los dálmatas prepararan su “bacalao al aceite”, cocinado con patatas, regado con aceite de oliva y aderezado con ajo y perejil picados. El bacalao seco se pone a remojo durante al menos 24 horas, aunque a menudo son dos y tres días, hasta ponerse blando y listo para convertirse en un delicioso guiso de color rojo.
En Istria y en el norte de la costa del Adriático se prepara también la versión de bacalao “al blanco” que, con un poco de ajo y aceite de oliva, se presenta como paté, preferiblemente para ser servido sobre una tostada de pan de hogaza recién horneado.
Otro plato tradicional de Istria para los días de abstención de la carne es la pasutice, pasta casera cortada en cuadraditos, regada con aceite de oliva caliente, servida con sardinas en salazón o con paté de bacalao. Los isleños, en cambio, suelen tomar en Nochebuena un guiso de congrio con patatas y tomate o unos calamares asados al horno con patatas.
Los habitantes de Eslavonia prepararán su famoso perkelt (guiso) de lucio, con mucha cebolla, pimentón picante, tomate y manteca.
Entre los habitantes del este de Croacia, los llamados šokci, es costumbre comer suve sćuke o lucios secos, elaborados con los mejores ejemplares pescados durante el año.

Navidad

Si has comido bien en Nochebuena, en Navidad comerás todavía mejor. ¿Quién es capaz de resistirse a recetas celosamente guardadas durante décadas o siglos, que en esta ocasión se sacan de los típicos libros de cocina de la abuela?
En Navidades Dalmacia se impregna del aroma de pašticada (guiso de carne). Aunque todo el mundo asegura que precisamente su plato es el mejor porque sigue la receta original, la verdad es que la forma de preparar pašticada varía a lo largo de la costa. Algunos cocinan la carne en el dulce prošek, otros en una mezcla de vino con azúcar, y la mechan con panceta, ajo, zanahoria, apio y clavo. Por supuesto, la carne se sirve con unos ñoquis caseros, y es sabido que los mejores del mundo son aquellos preparados por las abuelas de Dalmacia e Istria.


La región de Gorski Kotar se deleita con el pavo asado acompañado con la pasta casera llamada mlinci, al igual que Zagreb y la parte septentrional del Adriático. La experiencia que se necesita para hacer un perfecto pavo asado de Navidad requiere años de práctica. Un delicioso relleno de pan de maíz, cebolla, manzana, apio, higaditos de pollo y perejil puede conservar los jugos, pero es la alimentación de los pavos croatas, basada en cebada, castañas y nueces, lo que hace un plato especial. ¡Servido, cómo no, con la pasta de mlinci!
El cochinillo lechal es muy popular en Eslavonia, asado de tal modo que la piel quede crujiente y la carne se derrita en la boca. Se sirve acompañado de su alteza la ensalada rusa, una mezcla de verdura, mayonesa y huevo.

En la región de Međimurje se prepara el pato, que la agente local suele rellenar de trigo sarraceno, al igual que sus otros asados típicos.
Los habitantes de Lika se mantienen fieles en la Navidad al codillo con col, mientras que el aroma del sarma, chucrut relleno de carne picada y arroz, es presente en las mesas de todos los rincones de nuestro país.

¿Te parece que estás lleno?

No obstante, hay que hacer un hueco para el dulce: roščići, linzeri, čupavci, pan de nueces y pasas, el bizcocho de nueces o amapola, pasteles de barquillo, brazo de gitano y pastas de medialuna.

Ya forman parte de la tradición las pastas en forma de estrella o corazón rellenos de mermelada, galletas en forma de abeto bañadas con crema de mazapán y decorados con bolitas de azúcar, así como el rosco navideño de queso que se sirve para el desayuno de Navidad.
El aroma de canela y vainilla, de azúcar caramelizada y de nueces, es algo que permanece en el aire pero se graba en los recuerdos. ¡Son los aromas lo que nos recuerda a la Navidad!