Photo by Ivo Biončina

Recorre la ruta de la Vía Dinárica y te encontrarás a ti mismo

¡La Vía Dinárica invita a todo el mundo! Puedes ser un verdadero aventurero en excelente condición física, capaz de sobrevivir lejos de la civilización, así como una persona más, que lleva a un aventurero dentro mientras luce una condición física humilde. Encuentra la manera de subir a los Alpes Dináricos y, una vez arriba, elige tu modo de transporte preferido: el montañismo, el ciclismo, la carrera, el salto sobre el pie izquierdo… Lo que mejor te vaya. ¡Pero ojo! Te verás rodeado de tantas bellezas que conviene asegurarse de tener espacio suficiente en el móvil para tantas fotografías fabulosas.

El camino de la Vía Dinárica consiste de tres corredores principales. La línea azul acompaña la costa del Adriático, la blanca atraviesa los Dinárides altos y la verde te lleva hasta los Dinárides continentales. La Vía Dinárica pasa, además, por seis parques nacionales croatas (Risnjak, Sjeverni Velebit, Paklenica, Plitvička jezera, Krka y Mljet) y por cuatro parques naturales (Učka, Velebit, el lago Vransko, Biokovo).

Línea blanca: la línea con la vista más espectacular

El punto más alto de la Línea blanca es el monte Dinara, con la cumbre más alta de Croacia, al que deben su nombre tanto los Alpes Dináricos como la propia Via Dinárica. Pues vaya descubrimiento, dirás.
Esta línea es recomendable para montañistas experimentados y bien equipados. O los que carecen de experiencia pero son muy valientes. La experiencia también hay que ganarla en alguna parte, ¿verdad?
La temporada ideal para recorrer la línea blanca es en verano, ya que en otoño, invierno e incluso a comienzos de primavera se encuentra cubierta de un profundo manto de nieve.
Por supuesto, si eres el abominable hombre de las nieves puedes ir cuando te apetezca.
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Línea azul: la línea que acompaña el Adriático

Esta línea de la Vía Dinárica pasa por cuatro islas (Krk, Rab, Pag, Mljet) y dos penínsulas (Istria y Pelješac). Por eso, vayas adonde vayas, siempre verás el mar desde el punto alto que tengas a tu alcance. Y no sólo eso; recorrerás los cañones de los ríos más bellos del litoral: el Zrmanja y el Cetina.
Lo mejor de todo es que, si te cansas de hacer travesía o de andar en bici por la montaña, puedes encontrar la manera más rápida de bajar al piedemonte y disfrutar de un baño, ya que en la línea azul el agua nunca falta. Probablemente por eso se llama la línea azul. ¡Ah, por cierto! La línea azul es ideal para ciclistas y, si coges la bici, asegúrate de que sea de montaña.

Línea verde: la línea que recorre magníficas cascadas

La línea verde de la Vía Dinárica se puede resumir toda en una caída.
En primer lugar, ¡tanta belleza puede ser peligrosa! Puedes caer enamorado de sus intactos paisajes verdes. ¡Cuidado, estos encantos acechan en cada rincón!
En segundo lugar, no eres el único que corre el riesgo de caerse; verás caer mucho agua por el camino. Esta línea une las principales cascadas de Croacia, la del pequeño río Curak en Zeleni vir y la Plitvice en los lagos del mismo nombre.