Photo by Aleksandar Gospić

Otra vez en la carretera. Y otra. Y otra.

Sí, Croacia cuenta con una buena red de autopistas que te llevarán a todas partes en muy poco tiempo, pero algunos conductores buscarán otro tipo de aliciente. Si optas por una de estas rutas, lo que te espera no es un largo camino en coche, sino un viaje completamente nuevo. Descubre las pequeñas localidades que suelen caer en el olvido porque no se encuentran junto a la autopista. Croacia te ofrece numerosas carreteras que siguen la costa, antiguos caminos rurales y otras rutas escondidas que no figuran en las guías de turismo y en las que te esperan pequeñas aventuras.

1. Autovía del Adriático: el paseo en compañía del mar

Emprende tu propia ruta del Adriático, pero no en bicicleta, sino en algún vehículo a motor. Aunque, si insistes en recorrerla en dos ruedas, ¡no te vamos a poner pegas! Si eres capaz, mejor para ti.
De cualquier manera, la autovía del Adriático esconde numerosos tesoros, pero no pensamos decirte adónde ir ni qué hacer. Como aventurero de verdad, sabrás que las mejores vivencias son las que uno descubre por sí mismo. Te revelaremos sólo lo mejor del viaje: vayas adonde vayas, el mar te pisará los talones. ¡Disfrutarás de una vista increíble a lo largo de tu camino!

2. Carretera para expertos: el atajo por las montañas

Dicen que la “carretera para expertos” se llama así porque fue construida por ellos. De hecho, tienes que ser un experto para que se te ocurra atravesar el magnífico monte de Velebit. Y de hecho, tienes que ser un experto para construir la carretera que acorta el camino entre Zagreb y Zadar. A nuestro parecer, la llaman “carretera para expertos” también porque te está esperando a ti para que la conquistes.
Ven y descubre lo que se encuentra al final del camino, disfruta del aire fresco y, por supuesto, de maravillosas vistas de montaña.

3. Autopista A5 (Slavonica): la carretera dorada

¿Te preguntas cómo sería atravesar un campo de oro?
¿No? Bueno, pero ¿te importaría imaginar que te lo estás preguntando? Muy bien, gracias.
¡Pues ya puedes dejar de preguntártelo y pasar a la acción! Eslavonia es la región más llana de Croacia. Si subes al techo de tu coche, posiblemente estarás conquistando su cumbre más alta. Pero no te preocupes, es precisamente esta llanura lo que hace a Eslavonia tan especial. Toda esta ella está cubierta de campos de trigo, cuyo color dorado te dará la sensación de estar conduciendo por un interminable campo de oro. Tómate un descanso durante el viaje y para en algún restaurante local para descubrir lo que aquí brilla más que el oro: los corazones de la gente de Eslavonia.

4. La Y griega de Istria: lo pequeño importa

Probablemente piensas que la Y griega de Istria debe su nombre a la forma que tiene esta vía de comunicación, ¿verdad?
Pues has acertado, el nombre no tiene gran misterio. ¿Pero sabes una cosa? Tampoco importa. Istria es una región perfectamente tranquila y sincera, en la que presumir no gusta. Por eso las localidades de Istria son pequeñas y no hay grandes urbes. Pero no te equivoques pensando que aquí no hay nada que hacer. ¡Ojo con estas localidades pequeñas! Cada una posee su propio espíritu y cada una es especial! Motovun, Pazin, Pula, Poreč o cualquier otra. Te toca a ti descubrir sus pequeños placeres.

5. Josefina: la carretera del cuento de hadas

La mejor manera de visitar los tesoros naturales y los monumentos de la región de Karlovac y Lika es emprendiendo un viaje por la Josefina. No te preocupes, no tienes que llamarte Josefina para que te dejen hacerlo.
Cuando llegues a Karlovac, primero toca averiguar por qué la llaman la ciudad sobre cuatro ríos. Tras conocerlos todos (el Korana, el Kupa, el Mrežnica y el Dobra), y si entre tanto no te has cansado de tanto agua, debes visitar el Aquatika, un increíble acuario de peces de agua dulce. Y si tampoco ahora te parece suficiente, dirígete a uno de los restaurantes locales y disfruta del pescado de alguno de estos ríos.
Después de Karlovac haz una parada en Ogulin, conocida como la ciudad de los cuentos de hadas. Ogulin es la tierra natal de la autora de libros para niños Ivana Brlić Mažuranić, cuyas obras aquí cobran vida en un museo interactivo con contenido multimedia. Visítalo y entra en el país de los cuentos de hadas.