Photo by Dorotić & Bosnić / Museum of Apoxymenos

Los años no cuentan: Cinco artefactos (pre)históricos que debe ver en Croacia

Algunas atracciones culturales en Croacia son las más antiguas de mundo y son de visita obligada. A continuación presentamos cinco artefactos (pre)históricos imprescindibles para cualquier amante de la cultura

Núm. 1 El Apoxiomeno en la isla de Lošinj
El Apoxiomeno, la estatua de bronce de la Antigua Grecia del siglo II o I antes de Cristo, es una copia realizada durante el período helenístico de la estatua que data del siglo IV antes de Cristo. De 192 cm de altura, representa un atleta que se limpia el cuerpo con un raspador (la palabra griega apoxuómenos significa “el raspador”). Aunque se considera que este tema no era inusual, existen tan sólo ocho estatuas de este tipo en el mundo, siendo la de Lošinj la mejor conservada. La estatua fue descubierta por un turista en el fondo del mar cerca de la isla de Lošinj. ¿Y cómo había llegado allí? Se supone que fue tirada al0 mar desde un barco por la tripulación que así esperaba salvarse del naufragio durante la tormenta. Tras su descubrimiento en 1997, fue sometido a un proceso de restauración que duró siete años. Hoy en día el Apoxiomeno tiene su propio museo.

Núm. 2 Danza de la muerte en Beram
Puede que la iglesia llamada Sveta Marija na Škrilinah, situada en el bosque a las afueras del pueblo de Berma, esté algo aislada, pero precisamente gracias a su localización pudieron conservarse intactos los frescos tardogóticos de sus paredes. La mayor parte de ellos, obra de Vicente de Kastav, representa la vida de la Virgen y de Jesucristo. No obstante, el más impresionante quizás sea el de una versión de la danza macabra, la alegoría medieval sobre la universalidad de la muerte. En esta obra maestra se aprecian comerciantes, caballeros, nobles y hasta el mismísimo papa bailando con la muerte. Sirve de guía en esta romería un esqueleto que toca la gaita. Imágenes de la danza macabra nos recuerdan la fragilidad de la vida. El fresco en la iglesia de Sveta Marija na Škrilinah data de la década setenta del siglo XV, y es uno de los primeros ejemplos conocidos de este tema.

Núm. 3 La paloma de Vučedol y el más antiguo calendario europeo en el Museo municipal de Vukovar
El yacimiento arqueológico de Vučedol se encuentra en la orilla del Danubio, unos 5 km río abajo de Vukovar. Se trata de una de las localidades arqueológicas más importantes de la cultura eneolítica. Esta localidad vivió su auge entre 3000 y 2400 años antes de Jesucristo, coincidiendo temporalmente con el periodo sumerio en Mesopotamia, el Imperio Antiguo en Egipto y los primeros poblados en Troya. La cultura material, sobre todo la producción de cerámica, sugiere una civilización altamente desarrollada, debido a la excepcional calidad tecnológica y la armonía de forma y ornamento. La herencia más célebre de esta cultura quizás sea la llamada Paloma de Vučedol, un recipiente en forma de ave de 20 cm de altura, hermosamente decorado, usado en ritos religiosos. Además de ella, otro artefacto renombrado es el Orion de Vučedol, recipiente de cerámica con motivo decorativo, también considerado el calendario más antiguo en Europa. Tanto la Paloma como el Orión de Vučedol se conservan en el Museo Municipal de Vukovar, junto a otros hallazgos importantes e información fascinante sobre la cultura de Vučedol.

Núm. 4 La momia de Zagreb y el Museo arqueológico de la capital croata
No tienes que viajar a Egipto para ver una momia de verdad. El Museo arqueológico de la capital croata conserva la momia de Zagreb, una rareza a nivel mundial. Tanto la momia como las vendas que la envolvían se trajeron durante la década de los 60 del siglo XIX desde Egipto a Zagreb. Tras un examen detallado, se determinó que la tela que antaño envolvía la momia estaba llena de símbolos extraños, imaginándose que se trataba de una lengua desconocida. Con el tiempo los científicos Heinrich Brugsch y Richard Burton (no el que interpretó a Marco Antonio en la película “Cleopatra”) descubrieron que las inscripciones misteriosas no eran hieroglifos, como se pensaba al principio, sino que pertenecían a la lengua etrusca. La tela que llevaba la inscripción (que luego fue usada para envolver la momia) hoy en día se conoce como Liber linteus Zagrebiensis (El libro zagrebiense de lino). El texto de 1300 palabras en cinco vendas seguidas es el texto más largo que se conoce en la lengua etrusca. Además, estamos hablando del único ejemplar conservado de un libro de lino de la edad antigua. No obstante, el contenido del texto sigue siendo una incógnita, al igual que la manera en que habrá llegado a cubrir una momia egipcia una tela con inscripción en lengua del pueblo de la antigua Italia.

Núm. 5 Restos del hombre de Neandertal en el Museo del hombre de Neandertal de Krapina

Con sus 5000 habitantes Krapina es un pueblo bastante tranquilo. No obstante, esta localidad situada en las colinas del norte de Croacia esconde el principal yacimiento mundial del hombre de Neandertal. Todo comenzó en 1899 cuando en el monte de Hušnjak cerca de Krapina fueron encontrados restos fósiles de una decena de personas. Resultó tratarse de la mayor y más rica colección de restos de Neandertal en una única localidad. En el lugar del descubrimiento, integrado en el ambiente campesino del monte de Hušnjak se encuentra ahora el moderno Museo del hombre de Neandertal de Krapina. Con una semi-cueva, presentaciones multimedia y senderos que unen el museo con el yacimiento, el edificio del museo evoca la morada del hombre de Neandertal y traslada al visitante a tiempos prehistóricos.